La Meditación Por Jorge Eduardo Medina Barranco

La Meditación no es sólo una práctica de propósitos religiosos, sino que está también enfocada al mantenimiento de la salud física o mental. Pero, por sobre todo, la meditación es una práctica fundamental si quieres realizar un cambio radical, total y definitivo en ti mismo.
 ¿Cuántas veces has sentido que necesitas descansar del correr incesante de la vida moderna? ¿Cuántas veces has querido salirte del ruido y entrar en el silencio? pero tus pensamientos no paran de repetir cosas que ya no quieres escuchar. Es muy común en nuestros días encontrarse tenso o malhumorado y no saber qué hacer para aliviar la situación. Estamos viviendo una vida tan acelerada y con tantas tensiones que cada día son más las personas que caen en el tan temido estrés, mal común en nuestros días. La meditación es la herramienta para salir de esos estados físicos y psicológicos indeseados.
 
El hombre moderno ha olvidado introducirse en sí mismo, ha olvidado ir al lugar en donde está su mayor fortaleza y su fuente de sabiduría. La vida moderna parece estar hecha para evitar, en todo momento, la mirada interna. Se han alcanzado grandes logros en el campo de la tecnología pero no sabemos introducirnos en nosotros mismos, no sabemos buscar la fuente que nos calma la sed y nos da el equilibrio necesario para vivir mejor: nuestro propio Ser.
 
La gran aventura interna comienza con la meditación. Esta es la puerta de entrada a los parajes secretos de tu mundo interno. Es el método que te lleva al contacto con tu propia fuente de vida. Cuando decides meditar, estás encaminándote al reino de la luz y del amor, porque solo en lo profundo de tu corazón encontraras el equilibrio y la felicidad que has estado buscando.
 
Esta técnica se explica según la corriente de pensamiento que la adopta, pero en cualquier caso incluye un estado de atención concentrada, ya sea sobre un objeto externo, sonido, pensamiento, la propia consciencia, o el propio estado de concentración. Por ello, existe una amplia variedad de guías y enseñanzas para la meditación, que van desde las que se presentan en las religiones hasta las terapéuticas, pasando por las ideologías propias de individuos que la enseñan como ´maestros’ de esa experiencia. Estudios científicos actuales han demostrado que algunas técnicas de meditación pueden ayudar a mejorar la concentración, la memoria, mejorar el sistema inmunitario y la salud en general, disminuyendo el estrés y generando una sensación de paz y bienestar.
 
Respecto de la meditación Zen, por ejemplo, el maestro Taisen Deshimaru dice:
 
<< El secreto del Zen consiste en sentarse, simplemente, sin finalidad alguna ni espíritu de provecho, en una posición de gran concentración. Esta forma desinteresada de sentarse se llama za-zen; za significa sentarse y zen meditación, concentración… La práctica del za-zen es de gran eficacia para la salud del cuerpo y del espíritu… >>
 
Las técnicas de aproximación a la meditación varían desde las que se basan en observar la respiración, en visualizar algún pensamiento positivo o imagen inspiradora, sobre acontecimientos agradables o desagradables de la propia vida, en enfocar algún objeto o imagen (como un mándala), o invocaciones. También existen las meditaciones sin objeto, desenfocando la tensión mental.
 
Pero necesitamos volvernos serios y dejar a un lado todas las tonterías que abundan en el pseudo-gnosticismo, en la pseudo-religiosidad y en el pseudo-esoterismo barato. 
 
Hay que saber ser profundamente serios practicando la meditación para poder cambiar radicalmente si es que en realidad de verdad queremos encontrar el conocimiento gnóstico.
 
Quien no sabe meditar es superficial, es ignorante del camino de transformación interior, no podrá eliminar las características psicológicas equivocadas que forman eso que se llama ‘ego’, raíz del indeseado egoísmo que abunda en el seno de nuestras sociedades consumistas; quien no sabe meditar será siempre un leño impotente entre el furioso mar de la vida.
 
Existe muchísima literatura sobre la meditación, pero la mejor forma de aprender algo es haciéndolo, así pues, la mejor forma de aprender a meditar es meditando. Los invito a que se apunten en algún grupo de meditación, aprendan la técnica y la lleven a su vida diaria meditando en el propio hogar.
 

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