La dificultad de meditar, expectativas y realidades.

Por Daniel Franco Carrillo

Es muy cierto que la meditación tiene muchos beneficios para la salud y para la interacción con la sociedad, más de dos mil estudios de prestigiosas universidades confirman más de cien beneficios; hallazgos que los meditadores muchas veces usamos para incentivar y promover su práctica entre el público, muy a pesar de que sabemos, que ponerle una meta a la práctica es crear un pensamiento más, una expectativa más, un elemento mental más con que trabajar y un impedimento más para la sentada silente.

Pablo D'Ors, en forma muy radical nos dice: " en la medida que buscamos utilidad, pervertimos la meditación, porque Meditación es vaciamiento, silenciamiento, olvido de sí, meditar por buscar sus beneficios es algo así como tener una amistad porque te es útil, o establecer una relación de pareja porque te conviene para un fin específico, ¿porque te gusta estar en compañía de tus amigos?,¿qué razón te hizo elegir a la persona con la que compartes tu vida?”, Así es la meditación, es un viaje que se disfruta sin atención al destino.

 

¿Que en el proceso aprendes a relajarte? Si es verdad ¿que alivias el estrés, creas redes neuronales nuevas relacionadas con la compasión y ver la vida en positivo, que elevas la actividad de tu sistema inmune, que te relacionas mejor al dar respuestas en vez de reaccionar ante los eventos de la vida? Si, todo eso es verdad ¿que podrías llegar a conocerte a ti mismo, descubrir que tienes una identidad profunda e inexplorada? ¿iluminación, nirvana , el misterio, Dios? ¿Todo eso dentro de tí?, tal vez; pero nunca lo sabrás si no practicas y prometer iluminaciones es crear más expectativas. Estar informado y tener la experiencia son dos cosas diferentes, tener el mapa que hicieron otros caminantes y usar el mapa para descubrir caminos más apropiados para mi, son dos cosas muy diferentes. 

 

Nuevamente Pablo D'Ors nos dice:"Meditar es sencillo, lo difícil es ponerse a Meditar" ¿pero por qué a pesar de tantos beneficios, para algunas personas se convierte en una disciplina difícil de realizar e integrar a su rutina diaria? Superando los asuntos relacionados a la postura del cuerpo y a decir verdad, la enseñanza de la práctica se ha relajado bastante en los últimos años con el fin de favorecer al público occidental, a tal nivel que podemos meditar sentados en una silla con la espalda recta, sin apoyarla en el espaldar y las piernas formando un ángulo recto, pareciera que el obstáculo fundamental somos nosotros mismos.

Sentarse inmóvil y en silencio siguiendo el ritmo de la propia respiración, percibir la quietud del cuerpo o el ritmo del corazón o la vocalización de un Mantra, tiene que ver con determinación y voluntad y podríamos decir que es relativamente sencillo, superada esta etapa, lidiar con los pensamientos que surgen uno tras otro es la siguiente dificultad que nos puede hacer desistir y es el error, porque en Meditación, no hay nada con lo que lidiar, pelear, contradecir, rotular o justificar; tan sólo es ATESTIGUAR en tono de neutralidad, esto se traduce en ver el pensamiento, pero, desligándome emocionalmente de él, desligándome intelectualmente de él, sólo atestiguo, doy fe que existe, ACEPTO que existe en mí y tal vez esto es lo más duro, aceptar que eso es parte de mi vida, que eso soy yo para el mundo, que mi cadena de pensamientos, está cargada de dolor, de culpa o tal vez es ilusoria, vaga, vana, ridícula, poco agradable, ruin o mezquina y es el fundamento de las reacciones con que enfrento al mundo.

 

Para muchos, tener que aceptar esa realidad que aparece apenas tratamos de hacer silencio es más duro que aprender a sentarse con las piernas cruzadas, porque vivimos en negación de nuestras sombras, acostumbramos a ocultarlas tras una careta de pensamientos sentimientos y acciones que pretenden hacernos parecer a aquello que queremos ser, es decir vivimos en una constante contradicción interna que queda al descubierto apenas hacemos silencio.

 

Podríamos concluir que es bastante probable que la dificultad para emprender una práctica sostenida sea la aversión a sí mismos.

¿Quien Soy?

La búsqueda del silencio desemboca en el descubrimiento de quién soy realmente, en reconocer mi identidad profunda más allá de cualquier estereotipo, rótulo o creencia, pero si no atravieso mi pensamiento cotidiano y sano todo aquello que ese pensamiento representa y que es mío y que es la manera cómo me relaciono con el mundo, no podré llegar a reconocer esa identidad íntima y amarla, reconocerme, amarme y amar...porque ese pensamiento cotidiano encierra también una parte de lo que yo soy, que necesita ser atendida y acogida con amor.

Sanar aquello que va apareciendo se parece a tener una máquina con una avería, la avería funciona con la energía y la fuerza del motor y hace que todo el sistema funcione mal, si con cuidado y delicadeza reparo la avería haciendo que las piezas vuelvan a su sitio, la misma energía del motor que antes era secuestrada por las piezas fuera de lugar, ahora ya

integradas harán que la máquina funcione armoniosamente.

 

Aquello a lo que tanto tememos de nosotros mismos es reparable, y se repara aceptando que existe, que está ahí, que soy responsable de ello porque es mío, mas no culpable de algo y acogiéndolo con Amor para respirarlo y disolver el conflicto o el dolor que causaba, por el contrario, reprimirlo, esconderlo, justificarlo, condenarlo es como querer reparar la

máquina de nuestro ejemplo a martillazos o destruyendo el motor para que no siga dándole

energía a la avería, pero en el proceso, también destruyo la máquina.


Te propongo este ejercicio:

En cuanto aparezca un malestar, una culpa, un miedo o una idea fija que te que te hace sufrir.

● Primero que todo, atiende lo que estás sintiendo, date cuenta dónde lo sientes y toma conciencia de cómo se siente, no busques razonar ni condenar ni culpar a nadie, date cuenta que el asunto está en tu interior y nadie es culpable, ni siquiera tú, permanece en el aquí y ahora en el anclaje de tu respiración tomando conciencia de lo que sucede

● Segundo no busques darle un significado a lo que estás sintiendo, olvida toda la teoría que tengas en tu cabeza y ten la humildad de aceptar que no sabes y que cualquier interpretación es querer desprogramarte con tus propios programas, simplemente dite a ti mismo: no se si sea por eso o por esto, simplemente no se.

● Tercero, nútrete con la autocompasión, la autocompasión empieza a surgir de manera natural al reconocer que estas sufriendo, en el momento que te das cuenta de que estás sufriendo, tienes la capacidad innata de activar tu propia autocompasión, como cuando te golpeas un dedo y con compasión y amor tu otra mano acoge y da cariño al dedo golpeado. Entonces con respecto a lo que estás sintiendo apela a tu compasión, a tu amabilidad contigo mismo; apela a tu capacidad de amar y acoge esta sensación, sentimiento o pensamiento con amor, para sentir como sana y se desvanece el sufrimiento. 

 

De modo que los comprobados beneficios de la meditación, los mapas y hojas de ruta trazados por meditadores, cada uno enmarcado en una tradición espiritual, pueden ser un incentivo para que empecemos a meditar, pero debemos inteligentemente saber enfrentar los obstáculos que irán surgiendo, pero ante todo hay que aprender a amar la práctica, entregarte a ella en una medida de tiempo y frecuencia que puedas manejar, pero de forma continua y sostenida, así como te alimentas y bebes todos los días para saciar tu hambre y tu sed, comprométete con tu propio ser a emprender un camino de sostener continuamente

la presencia para saciar tu hambre y tu sed espiritual.